Ronaldo atraviesa uno de los peores momentos de su carrera. No está en forma y Capello no confía en él. Que se ponga a correr a ver qué pasa
Dice Ronaldo que con la suplencia le han quitado la vida, que se siente olvidado, que todavía no ha tenido valor para decirle a su hijo que está en el banquillo y no sé cuántas tonterías más. Seamos francos, el tipo es un geta. Hace un par de años, curiosamente desde que bajó su rendimiento deportivo, el jugador del Real Madrid tiende a descolgarse cada cierto tiempo con alguna declaración salida de tono o que no viene a cuento. Algunos empiezan a estar más que hartos de este brasileño gordinflón, poco comprometido y que suele ir a su aire.
La temporada pasada, dos días antes del partido más importante de su equipo ese año frente al Arsenal, Ronaldo dijo que estaba “harto de la afición del Madrid”. Al parecer por aquel entonces no se sentía querido y no era feliz. Ahora dice que no es feliz porque el entrenador no le pone. Vaya usted a saber si dentro de un mes vuelve a ser infeliz porque ha discutido con su señora o porque en el restaurante le dieron el segundo demasiado hecho. ¡Cuánta sensibilidad, Ronnie!
Esta nueva racha de infelicidad se desató la pasada semana cuando Ronaldo estuvo calentando 40 minutos en Tarragona para luego no jugar nada. Por cierto, ¿alguno de ustedes vio cómo calentaba el chico? Por si no tuvieron la oportunidad, sepa que mientras lee esta columna usted está haciendo más ejercicio que Ronaldo aquella noche.
Tres días después el Madrid jugaba en Champions y Capello volvió a dejar en el banquillo a Ronaldo alegando unas molestias en el cuello del jugador. Ronnie no dudó un momento en dejar en evidencia a su mister y afirmó que “habrá sido una decisión técnica porque mi cuello está bien”. El chico no debe haber oído aquello de “los trapos sucios se lavan en casa”.
Sin embargo, parece ser Ronaldo que confía en sí mismo –debe ser de los pocos- y se considera “un guerrero al que nunca le han regalado nada”. Vamos, que tiene intención de pelear para salir de esta situación el solo. No me lo creo. Ronaldo es un tipo que tiene la cabeza en otro lugar, que necesita otras motivaciones distintas a las que proporciona el fútbol. No hay más que ver lo poco que corre cuando sale a jugar, la escasa entrega o la falta de garra.
Dice que se retirará a los 35 años –ahora suma 31- aunque sinceramente, yo no veo a Ronaldo practicando este deporte durante cuatro años más en la elite. Si vuelve al equipo de su pueblo quizá, pero a día de hoy no está para jugar en un gran equipo como el Real Madrid.
Nadie duda del gran potencial de este jugador, ni de las maravillosas tardes que ha dado a este deporte pero ahora debe esforzarse más y ponerse en forma. Su problema, como el de tantos otros, es que le gustan más las mujeres y la fiesta que su trabajo y eso puede acabar con la carrera de cualquiera. Que se lo pregunten a Maradona o a Romario que también fueron dos de los mejores.